Freddie Mercury

Freddie Mercury

martes, 1 de noviembre de 2011

UNA REINA CON BIGOTE


La figura femenina representaba un pilar en la vida de Mercury, tanto que podemos decir que era la única figura con la cual se identificó. Para Freud, en el desarrollo humano se presenta una fase en la que se produce una fijación en una figura femenina (la madre). Si el sujeto se identifica de una manera especial con esa figura no será capaz de poder entrar en relación con otras figuras del mismo sexo de la que se identifica. De tal modo que volverá sobre sí mismo y se tomará así como objeto o fin sexual. Es decir, buscará sujetos de su propio sexo para relacionarse[1].

La Reina, lo que este concepto representa para Freddie, es importante porque según sus propias palabras: "Amo a la reina. Soy muy patriótico. Amo toda la pompa, por supuesto. Y la amo a ella porque hace cosas extravagantes"[2]. Entonces, utilizaba este significante para expresarse, para drenar todo aquello que quisiera en el escenario. ¿Y dónde queda el bigote en toda esta imagen femenina? Quizás el bigote represente la masculinidad, lo viril, la hombría, sin embargo esto parece caer en una contradicción, si bien Freddie buscaba ser la “reina” entonces no queda claro qué simboliza el bigote en su imagen y vida. Y es que inferimos que él no buscaba negar que era un hombre, él lo que buscaba era ser diferente al resto, ser extravagante y excéntrico, desde un punto de vista creativo.


[1]Lacan, J. (1988). Escritos  (ed. original 1966). México  Siglo XXI Editores.

[2]Anónimo (s.f.). Queen: The Web. Declaraciones de Freddie Mercury. Recuperado de http://www.rockmusic.org/queen/articulos/comentarios/Comentarios_Freddie.htm.


EL SÍNTOMA EN EL ARTE


La música de Freddie Mercury, todo lo que compuso, es posiblemente un medio para canalizar sus deseos reprimidos, su búsqueda de satisfacción pulsional, característica de todos los seres humanos. Para Freud, el artista expresa sus síntomas a través del arte. “Muy pronto comprende que los síntomas histéricos están relacionados con experiencias anteriores olvidadas”[1] en este punto, no nos meteremos ahora con la histeria, sino más adelante. “…estos síntomas tienen significado. Cuando el paciente puede llegar a comprender el origen de sus síntomas (a través de la hipnosis, por ejemplo), entonces se liberan las emociones reprimidas por lo que no necesitan expresarse a través de ellos”. Entonces, ¿para qué cantaba Mercury, que lo motivaba? Este personaje, como es sabido, no le gustaba dar información acerca de, prácticamente, nada acerca de su vida privada. Una vez dijo: "No hago letras para gays ni para nadie en especial, más bien me interesa escribir para que la gente me vea como un maldito"[2]. Esto más bien, podría ser una pantalla para mostrarse fuerte e indiferente ante los demás, aunque en otras entrevistas expresara que era importante para él que compraran sus discos, esto puede que represente una contradicción.


[1]Jolibert, B. (2001). Sigmund Freud. Perspectivas: revista trimestral de educación comparada (París,
UNESCO: Oficina Internacional de Educación), vol. XXIII, nos 3-4, 1993, págs.485–499.

[2]Anónimo (s.f.). Queen: The Web. Declaraciones de Freddie Mercury. Recuperado de http://www.rockmusic.org/queen/articulos/comentarios/Comentarios_Freddie.htm.

LO INDECIBLE EN LA MÚSICA


“Existe una parte invisible o indecible en la música que no es susceptible de interpretación…La música constituye uno de los grandes esfuerzos de la humanidad por hacer escuchar lo imposible de decir”[1].

Las canciones de Mercury van más allá de la palabra sonora, más allá del sonido significante; porque “La música se ubica por fuera del registro significante de la palabra, del registro simbólico”[2]. Su obra no sólo era parte de una composición escrita, una manifestación en el escenario, o una melodía; sino que no se puede describir en términos del lenguaje, o sí, pero del lenguaje del inconsciente, no solamente como un lenguaje, diría él más adelante, sino como un lenguaje y un saber, un saber inconsciente[3].


[1]Portillo, R. (2010). Polifonías en Psicoanálisis. Cap. 8, pp. 108. Caracas, Venezuela: Pomaire.

[2]Portillo, R. (2010). Polifonías en Psicoanálisis. Cap. 8, pp. 105. Caracas, Venezuela: Pomaire.

[3]Maestre, F. (2010). Aportaciones de Jaques Lacan al Pensamiento Psicoanalítico Contemporáneo. Actualidad Psicológica. [Revista electrónica] del sitio: http://www.angelfire.com/pe/actualidadpsi/lacan.html.


QUEEN, MÁS QUE UN SONIDO


La música compuesta por el grupo Queen, liderado por Freddie Mercury con su única y especial voz, le daban un significado único y personal a cada canción. Este significado podía diferir entre los fans, el mismo grupo Queen y hasta para el propio Freddie en sus canciones. El contenido de cada una de ellas, podría tener un significado personal distinto al de cada uno de los otros integrantes. Cada persona podía interpretar, colocar su propio significante, a aquello que escucha en las canciones de Queen; ya que se es capaz de producir una concatenación de significantes y sentidos posibles, junto a la posibilidad de metaforizar, singulares para cada persona.

Por lo tanto, hablamos de lo imposible de hacerse oír y lo impronunciable de decir, esto llevándolo al ámbito de la música, no es que sea imposible decir y hacer oír algo a otra personas, sino que a veces el verdadero significado del porqué de los tonos altos, el porqué de ese solo de guitarra en un momento dado, el por qué dejar que el público forme parte de una canción, nunca son dados, la verdadera finalidad de esos momentos no son ni dados ni percibidos por las personas que los rodean. En última instancia, se busca esa intención en el lector, en este caso en el oyente, de oír, de escuchar; a partir de la “producción” de una voz áfona que tampoco se puede articular.

En cada una de las piezas musicales compuestas por Mercury, podemos sentir el toque personal y original que él buscaba transmitir a través de su obra. Ese sentir, sentir en el Otro del que Lacan habla, ser objeto de deseo del Otro, es uno de los logros mayores de Mercury como ícono del rock y de la música, quizás. Como en las obras de arte de los Románticos, donde se plasmaban aspectos personales del artista, Freddie Mercury viene a imponer su arte, viene a imponer su música, viene a imponer rock.